Jean Botin y su esposa fundaron en el año 1725 (fecha grabada en piedra a la entrada) como posada con un horno de leña, el local ubicó su negocio en la planta baja (sobre la que hicieron una reforma) del edificio de la Calle Cuchilleros, 17 (muy cerca de la Plaza Mayor de Madrid) ubicado en una zona muy céntrica de la capital.

El negocio a la muerte de Jean y esposa recayó sobre un sobrino de ellos que se llamaba Candido Remis. El nombre actual de este local “Sobrino de Botín” procede de aquella época (1868).

El restaurante presenta una imagen del siglo XVI, ocupa cuatro plantas del edificio. En su interior los techos son bajos. La decoración se encuentra recargada de muebles y reliquias del pasado. Posee una única entrada cubierta de madera. Trabajan casi 70 personas en sus instalaciones. Posee una capacidad de unos 200 comensales, por regla general se sirven entre 350 y 400 comidas y cenas, habiendo registrado su récord en 735 por día.

Las especialidades que se sirven en el local se fundamentan en la cocina castellana y madrileña. Los asados castellanos siendo muy afamado el cochinillo asado y cordero asado (Cordero lechal) que se realiza en su antiguo horno de leña que reside en el interior de la cocina. El asado de cordero lechal se prepara con aceite de oliva, pimentón, sal y ajo haciéndolo girar lentamente al fuego (asado media hora por cada lado). Son famosas las sopas al estilo castellano, una de las más mencionadas es la sopa al cuarto de hora (sopa de pescado). La repostería es muy famosa y se fundamenta en recetas clásicas: pestiños, bartolillos y flan de huevo.

Uno de los grandes amantes del cochinillo de la casa fue el escritor Ernest Hemingway, quien pasaba horas en la misma mesa y que cita al mesón madrileño en su novela «Fiesta». Pero Hemingway no fue el único. Otros grandes novelistas estadounidenses como John Dos Passos, Truman Capote o F. Scott Fitzgerald hablaron de él en sus obras. En España, autores comoPérez Galdós o Ramón Gómez de la Serna también dedicaron unas líneas al, también, local más literario.

El Libro Guinnes de los Récords da por hecho que Francisco de Goya trabajó allí como friegaplatos cuando era aprendiz de pintor y todavía no había ingresado en la corte del Rey. «La historia es más que probable porque Goya trabajó como lavaplatos en la zona durante sl siglo XVIII, pero todavía no he encontrado los documentos suficientes para acreditarlo», puntualiza Antonio González, encargado del Botín.

Fuentes:

https://es.wikipedia.org/wiki/Sobrino_de_Bot%C3%ADn

http://www.abc.es/20111021/local-madrid/abci-restaurante-antiguo-mundo-201110191600.html

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